No sé por dónde empezar. 2011 ha sido un año nefasto, cinematográficamente hablando. Tenía muchas ideas. Una de ellas era terminar de escribir La tribu. Pero la imposibilidad de narrar la historia en menos de quince minutos me hizo comprender que incluso ese metraje era desmedido para que una productora de animación se volcara en un proyecto de alguien que, como suele ocurrir a la hora de intentar colar un guión para un largo, ni ha hecho ni ha demostrado nada relevante como para merecer un voto de confianza. Y menos aún su correspondiente financiación.
Así que yo, que me hundo fácil en estos casos sumamente adversos, tomé la decisión de aplazar la historia, como un año antes había decidido aplazar el guión de Almas de colores (largometraje). Es doloroso, porque en parte es una forma de rendirte ante la evidencia. Pero es coherente si se tiene en cuenta que un tiempo invertido nunca es en vano, y si algún día existe la posibilidad remota de poder retomarlo, se retomará.
Allá por verano, comencé a dedicarme seriamente a darle vueltas a posibles historias a corto plazo para una de mis pocas esperanzas, el notodofilmfest. Por suerte salieron unas cuantas. Hasta que finalmente me decanté por 'la del niño'. De treinta segundos, como bien manda la tradición. Y de paso, a ver si a la tercera va la vencida.
Los primeros borradores de la historia hablaban de un drama-social de los gordos. De algún modo, casi inconsciente, intentaba alcanzar la gloria a través del genero que más garantías ofrece, lo cual, si se aprecian bien los subtextos, dice mucho de mi necesidad. Sin embargo, el cuento fue evolucionando, y poco a poco me fui alejando de forma natural de aquel esperpento, hasta dar con la versión final que luce a día de hoy.
No me quiero entretener mucho más, por miedo a que mi estimable lector abandone aburrido el blog antes de ver el corto. Como siempre, eso sí, quiero agradecerle la ayuda, la confianza y el esfuerzo a todas aquellas personas que se han visto, de una u otra forma, involucradas en esto. A la paciencia de David y sus padres. A la paciencia de Elías. A la paciencia de mi hermano y Chari por cedernos la terraza de su casa en horas intespestivas. Al enorme trabajo de Raquel, pues sin ella no hubiera sido capaz. A la inestimable colaboración de Álvaro Linares como director de arte. A Guillermo, como siempre, por facilitarme sus juguetitos LED's. A José, encargado de la limpieza de la cristalera de Offside, por ceder su brazo en un plano. A Huete por prestarme sin reparos su 70-200 L II. A Ángel, mi consejero. Y a las majísimas empleadas de La barraca de La laguna por no poner impedimentos en golpear al cochecito (editaré si he olvidado a alguien). Espero que, a pesar de su brevedad, os guste:
Enlace directo (notodofilmfest): De padre modélico, hijo ejemplar.
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| Próximamente las curiosidades. Besos y abrazos. |

4 comentarios:
MARAVILLOSO !!! me encanta tu trabajo y tu persona siempre cuenta conmigo para colaborar, un honor para mi!!. Un abrazo campeon eres el mejor.=)
Cada vez mas profesional...sigue asi fenomeno k nos vas ha hacer a todos orgullosos de conocerte!!!
killo k se ma olvidao el nombre!!! jejejejeje
M has sorprendido muy gratamente, aunque si me llegas a contar el diálogo de mi niño...
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