27 de octubre de 2010

Esa línea que separa la vida y la muerte (remasterizado)

Se trata del primer corto rodado tras el posgrado de dirección, el cuarto si contamos sus antecesores. Su participación en el notodo pasó sin pena ni gloria, a pesar de que guardábamos ciertas sensaciones optimistas.

Lo rodamos en Navidades del año pasado, en los dos o tres días que las condiciones climatológicas nos dieron permiso. Aunque sin duda nuestra mayor cruz fueron las localizaciones: lo que debería ser una hermosa campiña verde bañada por los rayos del sol, acabó siendo (y gracias) el Novo Sancti Petri; y donde presumíamos una gris y apestosa ciénaga de insectos y putrefacción, acabó siendo las salinas de San Fernando.

Hoy día me acuerdo constantemente de ésto. Voy con el coche a cualquier lado y sólo veo campiñas y ciénagas la ostia de cinematográficas en todas partes. Vale, puede que no tantas ciénagas. Lo que quiero decir es que cuando necesites una campiña o una ciénaga, un queso parmesano o una salsa tártara, un vuelo a Praga baratito o un jersey gris (fino y suelto), probablemente la vida te acabe señalando con el dedo de una mano y estirando la palma de la otra, porque así es cómo funciona ésto normalmente: cuanto más necesitas algo, más caro te cuesta, a no ser que nunca dejes escapar el tiempo...

Creo que me he desviado un poco de mis intenciones, que eran exclusivamente informativas. Ésta es la última actualización relacionada con el 'trasvase' de cortos de dailymotion (que entre hoy y mañana dejará de prestarnos su servicio) a vimeo, con remasterizaciones incluídas. Próximamente, tendremos el inmenso placer de presentar dos cortos que llevan tiempo esperando su momento: Cómo ideé 'Vázquez, el cobrador del frac', y Puños de paraguas. Y antes de dejaros con el corto, debo dejar constancia que ya está disponible la versión anglosajona de 'los malditos bastardos', A tale of gangsters (with a working title). Sin más:



Por cierto, he aquí su versión en inglés, That line between life and death (es increíble lo bien que suena todo en este idioma). Y además, cómo no podía ser de otra manera, las famosas tomas falsas:



¡El que (al menos todo hace indicar que hoy no) va a morir os saluda!