19 de febrero de 2010

El cartel de Vincent

Se acerca el día del rodaje, y ya comienzo a sentir ese extraño cosquilleo en las vísceras cuando aún no se tiene todo controlado. De todos modos, la cosa va bien. La iluminación, que es lo que más me preocupaba por diferentes motivos que me ahorraré en explicar, es lo primero que se ha solucionado con un éxito rotundo.

Sólo falta el vestuario de Vincent, la confirmación del sonido en directo, y los extras. Mañana, probablemente de resaca, daré el coñazo con los extras.

Y a lo que en un principio iba, este es el cartel que aparecerá en el corto. No es gran cosa, lo sé, pero lo importante en estos casos no son las florituras, ni los efectitos, sino que se lea bien el texto para introducirnos en el Teatro.

"Estamos a punto de presenciar el más lamentable de los ridículos
de la
historia de la poesía contemporánea."